Polisemia, homonimia y paronimia

relaciones semánticas relacionadas con la polisemia, homonimia y paronimia a partir del siguiente documento:

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Antónimos

La antonimia se produce cuando dos palabras distintas tienen significados opuestos. Hay que diferenciar entre antónimos léxicos, (se utiliza una palabra distinta para decir lo contrario: saborío/agradable) y los antónimos gramaticales (se utiliza un prefijo para decir su contrario: útil/inútil).

Paralelamente, podemos encontrar tres tipos de antónimos:

 Antónimos graduales. Entre los antónimos existe una gradación:

  • Entre caliente y frío puede aparecer tibio.
  • Entre grande y pequeño, no sería raro colocar mediano.
  • Entre amor y odio, indiferencia.
  • Por último, el adjetivo regular podría aparecer entre bueno y malo.

Antónimos complementarios. la oposición es total, es decir, la negación de uno implica la afirmación del otro:

  • Macho/hembra.
  • Masculino/femenino.
  • Vivo/muerto.
  • Ileso/lesionado.

Antónimos recíprocos: si la existencia de una palabra implica la existencia de la contraria:

  • Cobrar/pagar.
  • Comprar/vender.
  • Enseñar/aprender.

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Sinónimos

Dos palabras o expresiones son sinónimas cuando tienen un significado parecido y un distinto significante. Los sinónimos relativos son aquellos en los que hay diferencias de uso (contextuales, culturales o regionales) asociadas a una u otra palabra. Por ejemplo: cama-lecho: son sinónimos en se tumbó en la cama / Se tumbó en el lecho; pero no en una expresión como yace en el lecho de muerte / *Yace en la cama de muerte. De la misma manera, un médico al atender a los familiares de un paciente utilizará una expresión como su familiar ha sufrido un desvanecimiento / un desmayo, pero no se espera una expresión como *Su familiar ha sufrido un patatús.

Los sinónimos perfectos o absolutos, aquellos que son sustituibles en todos los contextos, no son frecuentes. Algunos lingüistas consideran que los sinónimos absolutos no existen.

–         Un término es más intenso que el otro (“horrendo”/”horrible”).

–         Un término es más emotivo que el otro (“cariño”/”afecto”).

–         Un término es más profesional que el otro (“gastroenteritis”/”diarrea”).

–         Un término es más coloquial que otro (“barriga”/”vientre”).

La sinonimia aparece en una lengua a partir de diversas causas:

• Por préstamos de lengua extranjeras:

La casa tiene un servicio / váter en cada planta.

• Por divulgación de los lenguajes específicos:

Oculista (coloquial) / oftalmólogo (específico)

• Por distintos niveles del lenguaje:

Can (culto) / perro (coloquial)

Más exacto que hablar de sinónimos en general es hablar de clases de sinonimia. Así, se pueden distinguir:

– Sinonimia conceptual. Los términos remiten al mismo concepto; así, por ejemplo, morir, fallecer y fenecer comparten el mismo significado.

– Sinonimia referencial. Los términos remiten al mismo referente, pero no significan lo mismo: el lucero vespertino y la estrella de la mañana designan al mismo planeta: Venus; el vencedor de Austerlitz y el vencido de Waterloo designan a Napoleón; el Sol y el astro rey; la Luna y el astro de la noche…

– Sinonimia contextual. Son sinónimos contextuales los que pueden conmutarse en un contexto dado sin alterar el significado de la secuencia. En otros contextos, tal conmutación es imposible. Así, ocurre con pesado: Juan es un pesado/latoso; este plato es muy pesado/indigesto; este libro me pareció pesado/aburrido…

– Sinonimia de connotación. Cuando dominan las connotaciones afectivas puede borrarse totalmente el contenido conceptual y ciertos términos son equivalentes: ¡Eres un bestia/ un salvaje/ un animal/ un monstruo…! En general, se define como “la identidad de significado entre dos significantes distintos”. No existen términos sinónimos totales.

1. Clasifica según sean estas parejas antónimos o sinónimos (I).

2. Clasifica según sean estas parejas antónimos o sinónimos (II).

3. Relaciona cada palabra con otra de significado parecido.

Campo semántico, familia léxica, campo de experiencia

El léxico de una lengua no figura de manera caótica o desordenada: se encuentra estructurado y organizado. Ello se establece mediante campos semánticos y familias léxicas.

Un campo semántico está formado por un conjunto de palabras que comparten un mismo contenido, pero se lo reparten de manera diferente mediante alguno o algunos rasgos semánticos llamados semas, es decir, son conjuntos de palabras que se agrupan bajo un contenido común, pertenece n a una misma categoría gramatical y tienen rasgos significativos propios que las diferencia entre sí. Por ejemplo las palabras lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo constituyen un campo semántico: el contenido compartido es el de ‘días de la semana’; pero cada una de ellas se opone por sus semas: miércoles es posterior a martes y anterior a jueves, domingo es ‘no laborable’ frente a los demás, etc. Un ejemplo de oposiciones de semas lo tenemos en el siguiente cuadro:

Semema

Sema1

Asiento

Sema2

Patas

Sema3

Respaldo

Sema4

Individual

Sema5

Brazos

Sema6

Colectivo

Silla + + + +
Sillón + + + + +
Sofá + + + + +
Taburete + + +

Una familia léxica es el conjunto de palabras que comparten la misma raíz o base léxica. Por ejemplo: libr- : libr-ero, libr-ería, libr-esco, libr-aco, libr-illo; la raíz griega fon- : fon-ética, fon-ema, a-fón-ico, fon-iatra, tele-fon-o…

Los campos de experiencia son conjuntos de palabras que se asocian a un mismo tema, aunque no tengan rasgos de significado comunes.

El tabú y el eufemismo

¿Por qué las palabras cambian de significado? Por varias razones. Destacamos, en primer lugar, las causas históricas.Los objetos varían de forma o de uso, pero las significantes que los designan se siguen utilizando. Por ejemplo, antiguamente, la pluma de ave servía para escribir, y cuando se inventó la estilográfica, ésta tomó el significante pluma (estilográfica). De la misma manera, antiguamente, el retrete era el cuarto de la casa más retirado donde se recibían las visitas íntimas; cuando las letrinas pasaron a construirse dentro de los edificios, se utilizó el lugar más retirado de la casa o retrete para ubicarlas, de donde la letrina tomó ese nombre. La palabra azafata designaba la doncella de la reina, y hoy designa a la mujer que atiende a los pasajeros de un avión, tren…, o a la que da información en congresos. Existen también las causas causas sociales y psicológicas: a veces, un vocablo de uso común es tomado por un grupo que emplea un lenguaje específico y le atribuye otro significado diferente al  que tenía: faena, subalterno, ligar, integral, etc. Puede darse, también el caso contrario, cuando un término propio de una lengua especial pasa a ser de uso general, por ejemplo: singular, abortar, divorcio… Por presiones sociales, políticas o de cualquier otra índole, algunos términos tienden a no ser utilizados, sino, al contrario, a ser sustituidos por otros; en estos casos se habla de eufemismo y de tabú.

Tabú (palabra de origen polinesio que significa “lo prohibido”): Palabra censurada  por un grupo humano debido a cuestiones culturales, sociales o religiosas. Por ejemplo: se prefiere no usar váter y usar servicio o baño.

Eufemismo: el eufemismo consiste en evitar un término cuyo significado evoca connotaciones desagradables,  temibles o simplemente indecorosas, y sustituirlo por otro para designar lo mismo.Como el tabú no es una palabra en sí sino su significado, con el tiempo los eufemismos se convierten a su vez en tabúes y son sustituidos por otras palabras. Ejemplo: cojo se sustituyó por el eufemismo inválido que a su vez ha sido sustituido por minusválido, que ya ha sido sustituido por la expresión persona con movilidad reducida.

 

El disfemismo es un eufemismo humorístico que sustituye a otras palabras malsonantes (ostras) o que intenta quitar gravedad al referente asignándole un significante con connotaciones jocosas: estirar la pata, estar mal de la azotea, casarse de penalti… Causas lingüísticas o contextuales. Dentro de un contexto, un vocablo puede adquirir valores que no tenía (me importa un bledo/un rábano: nada).

El primero de los términos es el tabú; el segundo, el eufemismo:

Cárcel: centro penitenciario.
Deficiencia: discapacidad.
Suicidio: muerte voluntaria.
Despido masivo: expediente de regulación de empleo (ERE).
Insulto: agresión verbal.
Pornografía: material para adultos.
Guerra: intervención popular.
Gordo: rellenito en carnes.

Hipónimos e hiperónimos

El objeto de estudio de la semántica es el significado. Cuando usamos una palabra, es porque tenemos en mente el significado de esa palabra. La palabra es como el recipiente donde está el significado y el significado es el contenido que se encuentra en el recipiente. Conviene que repasemos algunos conceptos relacionados con la semántica, como son el referente, significante y significado.

En esta ocasión abordaremos la relación semántica de inclusión, como es la alternancia de la hiperonimia y de la hiponimia. Así, por ejemplo el significado de ‘perro’, está incluido en el significado de ‘animal’. En este ejemplo, ‘perro’ es un hipónimo de ‘animal’, y ‘animal es, a su vez, el hiperónimode ‘perro’, por ello no podemos hablar de vocablos sinónimos.

EJERCICIOS:

1. Escribe hipónimos de ave, planta y mamífero.

2. Identifica, por cada serie de hipónimos, el hiperónimo correspondiente:

– Cómoda, mesilla, escritorio, armario.
– Alegría, tristeza, felicidad, melancolía, nostalgia.

3. Sustituye el término que se repite por un hiperónimo adecuado:
El gato se subió al sofá de un salto. Desde allí, el gato nos contemplaba majestuoso.
Elisa encontró un collar adornado con zafiros. El collar estaba en un cajón del escritorio.