La torre de Babel

¿Quién no ha escuchado hablar de la torre de Babel? Babel evoca la metáfora bíblica por la que los hombres, demasiado ambiciosos, fueron castigados a la confusión por un Dios y, para ello, disparó al arma humana: su lengua.

Los humanos construían una torre en Babel con la que pretendían llegar al cielo. Dios, celoso, decidió impedir el progreso de la construcción. Para ello hizo que los hombres que, hasta ese momento, hablaban un mismo idioma no pudiesen seguir trabajando cambiándoles las lenguas y sembrando la desunión entre ellos. Lo que les obligó a dispersarse y agruparse según la afinidad lingüística que le había caído del cielo.

Ahí nació (atendiendo a concepciones teológicas o filosóficas) la ciencia que se encarga del estudio de las lenguas: la lingüística.