A Luis Cernuda: sería difícil (y duro) tu lucha contra el gris

Tierno, orgulloso, solitario, resentido, cariñoso, triste, angustiado, elegante, exigente, enamorado siempre… Son palabras que se han repetido una y otra vez intentando definir al poeta. Hombre complejo que, según dice, aceptó el sufrimiento como combustible que alimentaba su obra. Tenía el sentimiento trágico de la vida propio de los romáticos. Una actitud que se forjó ya en su infancia, el del sentimiento que siempre le había movido su rebeldía contra el mundo, primero contra su familia, cerrada e intolerante, contra la Sevilla provinciana y conservadora después, tomando partido por los más débiles en las misiones pedagógicas de la II República o en primera línea del frente en la Guerra Civil, y luego, el exilio, en la fría Inglaterra que le llenaba de tristeza, en Estados Unidos, donde nunca se adaptó, o en México, donde murió.

Luis Cernuda comprendió pronto que la realidad y el deseo se suelen dar la espalda y latió en los versos la amargura de imperfección de la vida y el amor, pero lo hizo siempre con la mejor cara, vestido impecablemente y con modales de caballero, un poeta que vivió intensamente un tiempo que quizás no fuera el suyo.

Escucha Si el hombre pudiera decir lo que ama

Ahora, léelo, y vuelve a escucharlo:

Me encanta cómo le pone voz @Zapatatrovador al poema Remordimiento en traje de noche

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A continuación, exponemos artículos y documentales de enorme interés sobre la figura sevillana: