Sinónimos y antónimos

Sinónimos

Dos palabras o expresiones son sinónimas cuando tienen un significado parecido y un distinto significante. Los sinónimos relativos son aquellos en los que hay diferencias de uso (contextuales, culturales o regionales) asociadas a una u otra palabra. Por ejemplo: cama-lecho: son sinónimos en “Se tumbó en la cama” y “se tumbó en el lecho“; pero no en una expresión como “yace en el lecho de muerte” y “*yace en la cama de muerte”. De la misma manera, un médico al atender a los familiares de un paciente utilizará una expresión como “su familiar ha sufrido un desvanecimiento” o “un desmayo“, pero no se espera una expresión como “su familiar ha sufrido un patatús“.

Los sinónimos perfectos o absolutos, aquellos que son sustituibles en todos los contextos, no son frecuentes. Algunos lingüistas consideran que los sinónimos absolutos no existen.

–         Un término es más intenso que el otro (“horrendo”/”horrible”).

–         Un término es más emotivo que el otro (“cariño”/”afecto”).

–         Un término es más profesional que el otro (“gastroenteritis”/”diarrea”).

–         Un término es más coloquial que otro (“barriga”/”vientre”).

La sinonimia aparece en una lengua a partir de diversas causas:

• Por préstamos de lengua extranjeras:

La casa tiene un servicio / váter en cada planta.

• Por divulgación de los lenguajes específicos:

Oculista (coloquial) / oftalmólogo (específico)

• Por distintos niveles del lenguaje:

Can (culto) / perro (coloquial)

Más exacto que hablar de sinónimos en general es hablar de clases de sinonimia. Así, se pueden distinguir:

– Sinonimia conceptual. Los términos remiten al mismo concepto; así, por ejemplo, morir, fallecer y fenecer comparten el mismo significado.

– Sinonimia referencial. Los términos remiten al mismo referente, pero no significan lo mismo: el lucero vespertino y la estrella de la mañana designan al mismo planeta: Venus; el vencedor de Austerlitz y el vencido de Waterloo designan a Napoleón; el Sol y el astro rey; la Luna y el astro de la noche…

– Sinonimia contextual. Son sinónimos contextuales los que pueden conmutarse en un contexto dado sin alterar el significado de la secuencia. En otros contextos, tal conmutación es imposible. Así, ocurre con pesado: Juan es un pesado/latoso; este plato es muy pesado/indigesto; este libro me pareció pesado/aburrido…

– Sinonimia de connotación. Cuando dominan las connotaciones afectivas puede borrarse totalmente el contenido conceptual y ciertos términos son equivalentes: ¡Eres un bestia/ un salvaje/ un animal/ un monstruo…! En general, se define como “la identidad de significado entre dos significantes distintos”. No existen términos sinónimos totales.

Antónimos

La antonimia se produce cuando dos palabras distintas tienen significados opuestos. Hay que diferenciar entre antónimos léxicos, (se utiliza una palabra distinta para decir lo contrario: saborío/agradable) y los antónimos gramaticales (se utiliza un prefijo para decir su contrario: útil/inútil).

Paralelamente, podemos encontrar tres tipos de antónimos:

Antónimos graduales. Entre los antónimos existe una gradación:

  • Entre caliente y frío puede aparecer tibio.
  • Entre grande y pequeño, no sería raro colocar mediano.
  • Entre amor y odio, indiferencia.
  • Por último, el adjetivo regular podría aparecer entre bueno y malo.

Antónimos negativos (también llamados complementarios). la oposición es total, es decir, la negación de uno implica la afirmación del otro:

  • Masculino/femenino.
  • Vivo/muerto.
  • Ileso/lesionado.

Antónimos recíprocos: si la existencia de una palabra implica la existencia de la contraria:

  • Cobrar/pagar.
  • Comprar/vender.
  • Enseñar/aprender.

Realiza la siguiente actividad.

1. Clasifica según sean estas parejas antónimos o sinónimos (I).

2. Clasifica según sean estas parejas antónimos o sinónimos (II).

3. Relaciona cada palabra con otra de significado parecido.

4. Define la palabra “sinónimo” e identifica alguno de la palabra morir; a continuación, busca  antónimos de los términos mortal, feliz, alma, verdadero, verdad, intolerable, olvidar.

(…) ¿La verdad? La verdad, Lázaro, es acaso terrible, algo intolerable, algo mortal (…) Yo estoy para hacer vivir a las almas de mis feligreses, para hacerlos felices, para hacerles que sueñen inmortales y no para matarlos. (…) ¿Religión verdadera? Todas las religiones son verdaderas en cuanto hacen vivir espiritualmente a los pueblos que las profesan, en cuanto les consuelan de haber tenido que nacer para morir, y para cada pueblo, la religión más verdadera es la suya, la que le ha hecho. ¿Y la mía? La mía es consolarme en consolar a los demás, aunque el consuelo que les doy no sea el mío”.  Jamás olvidaré estas sus palabras.

Miguel de UNAMUNO, San Manuel Bueno, mártir

 

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